Amamantar como alimento integral

La producción de leche está muy relacionada con tus estados emocionales de tranquilidad y bienestar así que procura evitar situaciones de angustia, miedo, estrés.

La producción de leche está muy relacionada con tus estados emocionales de tranquilidad y bienestar así que procura evitar situaciones de angustia, miedo, estrés.

Amamantar a tu bebé es un valioso gesto de amor en el que los cuerpos se juntan para compartir tranquilidad, seguridad y compañía. En un artículo anterior te contamos cómo la lactancia materna es un ritual que alimenta por dentro y por fuera, así que te invitamos a leerlo para despejar tus dudas sobre algunos mitos relacionados con dar teta, conocer un bonito proyecto de mujeres empoderadas en su responsabilidad de amar con leche materna y un poco más sobre los procesos sociales que dieron vía a formas de alimentación industrializadas que hoy son objeto de debate.

Te invitamos a leer estas diez recomendaciones para que ese momento íntimo con tu bebé sea siempre especial para ti y valorado cada vez más en el entorno social y laboral. ¡Feliz lactancia!

1. Amamantar es un momento especial para tejer un vínculo de amor con tu hijo

Amamanta con la seguridad de que en ese momento natural y mágico se crean las condiciones para acercarte a tu bebé y establecer una relación especial para toda la vida.

2. Amamanta para darle fuerza y vida al ser que trajiste al mundo

El calostro y la leche materna son fuentes nutritivas esenciales, pues previenen infecciones, proveen a tu bebé de la flora bacteriana que cuidará la integridad de su organismo y le dará vitaminas A y K. Es un alimento integral, poderoso e imprescindible.

3. Amamanta para legitimar la naturaleza que se manifiesta en tu cuerpo, tu palabra y tu sonrisa

La fuerza acogedora de la madre brinda alimento biológico y espiritual. Al cantarle a tu bebé, al encontrar las miradas, al acercar ambos corazones, al amarse y comprenderse sin palabras, le heredas mucho más que nutrientes; le entregas lo que eres y lo que tu ascendencia ha sido.

4. Amamanta a tu bebé como experiencia de amor, vida y confianza en ti

Olvida los miedos, aquí empieza una travesía que te mostrará todo tu valor, tu valentía y tu capacidad innata para amar, acoger, alimentar y criar.

5. Amamanta con la certeza de que tu bebé te necesita

Tu tranquilidad, bienestar, disposición psíquica, física y emotiva, así como una sana alimentación y una buena hidratación, son factores fundamentales para la producción de leche. Además, el agua de hinojo, la quinua, el ajonjolí con miel y el amaranto aportan a incrementarla.

6. Amamantar en tu trabajo es posible, tu hijo y tú tienen derecho

Es claro que actualmente en Colombia las licencias de maternidad son cortas y pocos entornos laborales cuentan con “salas amigas” de la familia lactante. Sin embargo, estas situaciones no deben ser un impedimento para llevar a cabo este acto fundamental para la vida de tu hijo. El ambiente, el apoyo, la disposición y la actitud de tus compañeros es esencial para que te sientas tranquila y recolectes tu leche en varios momentos. Recuerda guardarla en envases de vidrio con tapa plástica y conservarla en la nevera. Así, estimularás la producción y tu bebé seguirá disfrutando de tu presencia amorosa y de los aportes nutricionales.

7. Amamanta para acoger, acunar y conocer a tu bebé

Cada segundo que pasas con tu hijo es valioso para acercarse. Aún cuando deja de succionar pero te mira y se comunica, están compartiendo y fortaleciendo el vínculo natural que se hace oficial en el compartir de la vida. El nacimiento y el amamantar convocan a experiencias profundas, nuevos ritmos, aprendizajes y percepciones de la vida.

8. Amamanta sin temor a nada. Es natural que sientas molestias

Seguro sentirás incomodidades y dolor, nadie dijo que sería fácil, pero comprobarás que el vínculo con tus hijos te hace más fuerte, valiente y resistente. Averigua por técnicas de drenaje linfático o pregunta por remedios naturales para tus dolores. Si sientes molestia al bajar la leche, por ejemplo, puedes colocar durante 7 minutos sobre tus pezones hojas de repollo frías o congeladas y luego realizar baños de agua tibia por media hora.

9. Amamanta para sentir placer y felicidad. Produce oxitocina.

Amamantar aumenta la llamada “hormona del amor”, producida en el cerebro y relacionada con los patrones sexuales y con la conducta maternal y paternal. Los estudios indican que está involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales, así que influye en la formación de relaciones de confianza y generosidad entre personas. Amamantar la libera y, por ende, intensifica la unión de una madre con su bebé y la disposición de uno al otro. En una relación de intimidad, ella se siente cada vez más cautivada por su hijo y su hijo cautivado por ella.

10. ¡Amamanta siempre que tu bebé lo necesite! En cualquier momento y lugar.

Seguro te enfrentarás a restricciones culturales relacionadas con la lactancia, pero debes estar muy segura de que tanto el hecho de amamantar como el dejar de hacerlo son decisiones solo tuyas que se dan por el vínculo con tu hijo y el fluir natural de esa relación. Procura hacerlo sin horarios ni limitaciones, por todo el tiempo que sea posible, de manera que puedas satisfacer no solo su necesidad de hambre sino también de cercanía. Tu deber como madre es proteger, hacer crecer y amar al bebé que trajiste al mundo tanto como ambos lo sientan, disfruten y requieran.

 
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