‘Con la lectura podemos descubrir el arte, la belleza de la vida y nuestro pasado’: Ted van Lieshout

Por: Juan Carlos Millán – Corresponsal MaguaRED
Fotos: Milton Ramírez – Ministerio de Cultura de Colombia

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Ted van Lieshout es una artista cuyo trabajo está en constante estado de flujo. Siempre está buscando nuevos estilos y técnicas tanto en las letras como en la ilustración.

Ted van Lieshout es un escritor y poeta holandés nacido en la ciudad de Eindhoven (1955). Es egresado de la Academia de Artes Rietveld y trabajó como diseñador antes de volverse escritor e ilustrador de libros infantiles.

Es una artista cuyo trabajo está en constante estado de flujo. Siempre está buscando nuevos estilos y técnicas tanto en las letras como en la ilustración. Ha sido merecedor de varios premios, incluyendo el Gouden Griffel por su colección de poesía Begin een torentje van niks —Comenzar una torre de la nada—. En 1998 publica su libro Stilleven —Naturaleza muerta—, en el que se evidencia su visión artística y variedad de estilos como ilustrador.

Mientras que sus historias para niños, reunidas en El muchacho más encantador del mundo y Soy un héroe—, se caracterizan por un humor melancólico, en su colección de poesía para niños —Mis huesos según la lámina imponente y Ruidos múltiples—, sobresale la búsqueda de seguridad e identidad.

Leer, escuchar, escribir

¿Cómo inició su interés por los libros?

Cuando era niño yo leía mucho y generalmente lo hacía por mi propia cuenta: libros de pequeñas historias y poemas. Así que a partir de una edad muy temprana comencé a escribir mis propios cuentos y poemas. Como también me interesaba el arte, hacía unas ilustraciones a partir de las que luego escribía.

A la hora de dormir, en vez de leer, mamá acostumbraba cantar algunas canciones de temas que muchas veces eran tristes —yo debía tener entre 4 y 8 años—, y luego comencé a leer por mi cuenta todo tipo de libros.

Muchas personas considerarían algo inapropiadas este tipo de canciones para una edad tan temprana…

Mi madre muchas veces cambiaba el sentido de estas canciones. Por ejemplo había una sobre un niño que tras comprar un nuevo par de zapatos fue al encuentro de su padre, pero al cruzar la calle fue atropellado.
Aunque originalmente la canción hablaba sobre la pérdida de una de las piernas del niño, la versión de mi madre trataba sobre la pérdida de su eje.

Podría dar cientos de ejemplos, porque en mi país resulta muy común que las personas interpreten este tipo de temas acerca de lo dolorosa que puede ser a veces la vida.

Soy un héroe (2006) es uno de los libros de este autor que se pueden encontrar traducidos al español: "Últimamente me han pasado muchas cosas. Historias de terror. Menos mal que soy un valiente y he sabido enfrentarme a todos los peligros".

Soy un héroe (2006) es uno de los libros de este autor que se pueden encontrar traducidos al español: “Últimamente me han pasado muchas cosas. Historias de terror. Menos mal que soy un valiente y he sabido enfrentarme a todos los peligros”.

¿Así comenzó su interés por la poesía?

La poesía apareció primero que la música; de hecho, aunque no recuerdo la primera historia que escribí, sí recuerdo el primer poema, porque además lo escribí en inglés: Roses and tulips / Tulips and roses —Rosas y tulipanes / Tulipanes y rosas—. Eran las únicas tres palabras que yo conocía en inglés pero el resultado terminó siendo ese primer poema.

¿Qué lo llevó a escribir para niños?

Siempre tuve la intención de ser escritor, y un autor para un público adulto; pero puesto que algunas de las historias que escribía resultaban algo extrañas —y en la medida que quería que se me identificara con la idea de un escritor muy joven y brillante, estaban repletas de palabras raras—, y paralelamente ya realizaba algunas ilustraciones para libros infantiles, decidí que quizá debía intentar ese otro modo de escritura.

Supongo que esa decisión contribuyó a mejorar su obra…

De manera notable, y por eso me siento tan orgulloso del trabajo que hago para los niños: casi que vuelvo a ser un niño cada vez que escribo para ellos, aunque con las habilidades adquiridas por el adulto.

¿Qué otras diferencias encuentra entre escribir para adultos y para niños?

Cuando uno escribe para niños de alguna manera termina arropándolos con la escritura; con los adultos es distinto porque hay una intención expresa de confrontarlos, a partir de temas que puedan interesarles.

Hay una gran diferencia entre escribir para unos y otros debido a que con los niños se debe tener mucho más cuidado entre aquello que se les dice y eso otro que no se les debe decir.

¿Cuál es la importancia de la relación que se establece entre los dibujos y el texto?

Es importante que los libros resulten atractivos. En mi caso, primero pienso en el diseño y posteriormente en las palabras que acompañarán esos dibujos. En alguna oportunidad recibí una postal con la fotografía de una pintura muy antigua que estaba exhibida en un museo de Alemania, así que decidí viajar para poder verla personalmente, y de ahí salió una de mis historias. También suelo ilustrar muchos de mis poemas.

Aprender a decir no

Ser víctima del abuso por parte de un adulto durante su infancia fue un hecho determinante que usted enfrentó con la escritura de un libro. ¿Cómo escribir sobre un tema tan complicado para un público infantil?

Lo mejor que pude hacer fue contar mi propia historia, sin tratar de esconderla o de sentirme avergonzado por ello. Yo no fui violado y esta persona era tan amable conmigo que de alguna manera yo sentía que debía devolver esa amabilidad.

Ocurre muy a menudo, porque mucha gente piensa que este tipo de abusos sucede en lugares alejados o con personas fuera de lo común, aunque la realidad es otra: los pedófilos pueden ser muchas veces parientes cercanos o maestros, por lo que resulta muy importante que los niños lo sepan y aprendan a decir no.

¿Qué tipo de lenguaje debe emplearse para enfrentar este tipo de hechos con los niños?

Creo que es importante hablarles de una manera muy normal y sin necesidad de asustarlos; hacerles saber que ese tipo de cosas pueden llegar a ocurrir y que lamentablemente han ocurrido de manera habitual.

El problema que yo tuve, por ejemplo, es que siempre pensé que si se lo contaba a mi madre ella inmediatamente iría a la policía e incluso yo podía terminar en la cárcel; así es que decidí decirle cuando cumplí 14 años y efectivamente me dijo que iría con la policía porque estaba muy enojada, lo que solo terminó haciendo que el problema se saliera de control. Lo mejor es hablar con el niño e insistir en el hecho de no estar obligado a hacer algo que no quiera.

¿Cómo abordar con un niño las consecuencias de una guerra como la que ha vivido Colombia durante tantos años?

Con amor y cariño, y eso se puede hacer desde los cero años. Eso, y brindarles la posibilidad de crecer en un ambiente agradable y seguro. Si las circunstancias son adversas, no podría decir qué hacer realmente, porque yo vengo de un país en el que no he tenido que presenciar ninguna guerra.

Hace poco hablaba sobre la importancia de que los libros que los padres lean con sus hijos les gusten a los padres, y si se trata de un libro que habla sobre la guerra considero que están en todo el derecho de hacerlo.
Yo solía leer muchos libros sobre la Segunda Guerra Mundial, y cuando dejé de interesarme por ellos simplemente fui a la librería a buscar otros temas.

¿Qué papel tienen la literatura y el arte en la resolución de conflictos?

Creo que uno de los principales beneficios es ofrecer la posibilidad de recordar: aprender de la historia. El Diario de Ana Frank, por ejemplo, es un libro muy importante entre los holandeses porque no solo nos ha brindado la posibilidad de evitar cometer los mismos errores, sino también de poder vivir en paz y de reconciliarnos con ese capítulo de nuestro pasado.

Creo que en Colombia deberían escribirse libros sobre el conflicto armado pensando en un público infantil, porque es importante que ellos también conozcan esa parte de su historia.

"Hay historias que escribo por pura diversión y porque me parece que vale la pena que sean contadas": Ted van Lieshout.

“Hay historias que escribo por pura diversión y porque me parece que vale la pena que sean contadas”: Ted van Lieshout.

Los libros, la lectura y el arte

Gran parte de los libros que leen los niños son seleccionados por adultos…

Tiene razón, y por eso los libros que escribo para niños también buscan llamar la atención del adulto. Muchos escritores suelen acomodar lo que escriben al gusto de los niños y yo prefiero no hacerlo, porque como artista que soy prefiero escribir sobre aquello que llama mi atención, de manera que algunos padres compran el libro para ellos y luego son sus hijos quienes terminan leyéndolo.

Hay otras historias que escribo por pura diversión y porque me parece que vale la pena que sean contadas. Además escribo otro tipo de libros: tengo uno en el que por ejemplo las palabras han sido sustituidas por formas y colores, de tal manera que hay una gran cantidad de poemas y sonetos escritos de esta forma. Se trata de un libro para adultos, pero que también pueden disfrutar los niños.

¿Se puede considerar como una introducción al diseño para niños?

Así es, aunque no solo es eso ya que es también un mecanismo que puede contribuir a que los niños con dificultad para leer puedan hacerlo. Leer un poema puede llegar a ser una cuestión muy difícil para un niño, que a partir de la lectura de este libro se puede convertir en un juego.

Niños con problemas de dislexia, por ejemplo, pueden hacer las mismas lecturas que otros niños, e incluso llegar a escribir sus propios poemas a partir de dibujos. Hay casos en los que estos poemas hechos con dibujos llegan a ser transcritos por los niños, y otros en los que incluso llegan a inventar sus propios alfabetos.

Tengo otro libro en el que busco introducir a los niños en el mundo de la pintura a partir de una serie de caricaturas sobre grandes obras maestras, puesto que considero que tienen mucha más cercanía con el lenguaje del dibujo. Un lenguaje que además disfrutan en mayor grado.

¿Cuál es la importancia de que los niños cuenten con este tipo de iniciación respecto al arte?

Creo que educar a los niños con respecto al arte resulta de extrema importancia porque es un elemento esencial de nuestra civilización. Además del derecho a comer o tener un techo, todas las personas deberían contar con la posibilidad de acceder a este tipo de educación, y la lectura resulta un aspecto fundamental en la medida en que a través de ella cualquiera puede tener acceso a este tipo de información por sí mismo, sin tener que depender de otro.

La lectura es muy importante para poder descubrir el arte, la belleza de la vida y nuestro pasado. Por supuesto que si una persona se ve enfrentada a la disyuntiva entre comprar pan o arte, pues habrá que comprar pan; pero si se cuenta con recursos adicionales creo que el arte debería ser igual de esencial a la comida.

Cuando los niños van a un museo suelen terminar muy impresionados por todo ese ambiente de solemnidad y silencio, así que yo decidí escribir algunos libros dedicados a explorar los museos a través de las ilustraciones.

¿Qué tan importante resulta que los niños se familiaricen con la exposición que va a ver?

Es muy importante, porque de otra manera una experiencia que debía ser agradable puede terminar siendo un poco aterradora. Así es que encuentro muy conveniente que los niños al menos puedan tener acceso a las postales de algunas de las colecciones que tendrán la posibilidad de ver luego. Eso hace que la experiencia pueda resultar menos extraña y ajena a la comprensión del niño.

¿A partir de qué edad es conveniente que un niño asista a un museo?

Que un niño pueda incluso permitirse dormir durante su primera visita a un museo resulta fundamental y será vital para el resto de su formación, porque quizá la próxima vez que entre a un lugar así estará mucho más desprevenido y atento.

¿Cuál es el papel del Estado en lograr que se pueda difundir el gusto por la lectura y el arte?

Se debe asegurar que cualquier niño pueda leer, garantizar que existan las suficientes bibliotecas y que estos espacios cuenten con unas generosas colecciones de libros, así como permitir el acceso a su consulta de manera gratuita.

En Holanda tenemos una sociedad multicultural en la que es muy común que los padres lean con sus hijos a partir de edades muy tempranas, y eso será esencial para el resto de la vida. El Estado debe procurar que los libros estén al alcance de la mano, así como garantizar la posibilidad de que los niños desarrollen sus potencialidades como escritores desde muy temprano.

¿Cómo garantizar ese equilibrio y respeto entre las diversas culturas a través de los libros y la lectura?

La variedad en el tipo de lecturas que se ponga al alcance del público es muy importante, aunque algunas veces pueda ir en contravía de editoriales cuyo interés se limita a hacer dinero. No basta con limitarse a publicar aquellos textos que les gusta a los niños, sino abrir la posibilidad a que se conozcan otras alternativas que quizá no sean tan populares, y más bien obedezcan a las preocupaciones y cuestionamientos que tienen los autores.

Si todos los libros terminan siendo iguales unos a otros, los lectores se quedan sin opciones y si se trata de niños obviamente terminan aborreciendo la lectura. Los libros deberían ser vistos como obras de arte producto del trabajo de artistas y no como una mercancía para ganar dinero.

 

2 Comentarios

  1. MARIA MORALES

    LA LECTURA ES MUY IMPORTANTE Y UNA DE LAS ACTIVIDADES RECTORAS EN EDUCACIÓN INICIAL, ME GUSTA LEER CUENTOS A LOS NIÑOS.

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    • Gestora Comunidades MaguaRED

      ¡Así es, María! Muchas gracias por comentar y por tu valiosa labor. ¿Cuáles libros recomiendas a otros agentes educativos para leer a los niños?

      Responder

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