El cuerpo de las cosas. Una obra en constante movimiento

El cuerpo de las cosas, obra ganadora de la primera Beca de Creación en Danza para la primera infancia, del portafolio de estímulos de Bogotá, es una propuesta del colectivo Poder entraña que involucra las dinámicas propias del cuerpo, el movimiento y el juego.

Extraños seres de cartón aparecen en escena mientras construyen otras arquitecturas a partir de cajas. Una madre y una niña irrumpen en el juego, ellas son ahora las que crean con los elementos y cada objeto -una tela, un tubo e incluso otros cuerpos-, se convierten en material de exploración y creación.

Los espectadores que evidentemente empezaron hace poco a caminar, se pasean entre el público, ríen, bailan y los más curiosos entran a la obra para observar más de cerca. En medio de estas estructuras de cartón, aparecen otros cuerpos que sirven para alcanzar altura, ver todo desde otra perspectiva y darle nuevas formas a su espacio de juego.


Es el mundo de los niños. No hay roles, hasta los cuerpos sirven para cambiar el ángulo de visión y vivir la experiencia a distintas alturas. Al final, todos los niños se apoderan del escenario y se apropian de todos los elementos y dispositivos que están a su alcance para entrar en el juego.

Dina Luz Hueso dirige la obra en conjunto con Daniel Riaño y Andrés Chávez quienes en compañía de Mariana Correa, Matías Chávez y Martín Vargas, niños que no superan los siete años, proponen esta obra especialmente concebida para la primera infancia.

Como explica Daniel, es un trabajo de investigación que plantea varias preguntas en torno a la forma en que los niños se relacionan con el mundo y cómo empiezan a construir relaciones corporales desde los imaginarios más cercanos que tienen, que son los objetos cotidianos. Un concepto central que podría resumirse en la relación que tienen los niños con las cosas.

A partir de esta propuesta trabajan sobre situaciones como esas en que los niños empiezan a moverse, a imitar o a proponer movimientos a partir de los objetos que se sugieren en los espacios.

La obra está compuesta por cuatro fragmentos que no tienen entre sí una relación preestablecida. Esta conexión la generan los niños que actúan en la obra y los que la ven. No es una obra conclusa, sino que se va generando a través del movimiento y la corporalidad, no responde a una dramaturgia estructurada así como el juego, que es uno de sus elementos fundamentales.

La idea siempre fue pensada para que los niños fueran los que nos dinamizaran en el espacio. Que fueran ellos los que propusieran a través del juego y los elementos cotidianos, crear en la escena con lo que todos tenemos cerca en la primera infanciaDaniel Riaño

La obra está pensada desde la perspectiva de los niños y el alcance de su mirada. Muchos movimientos en el piso o acciones lentas como la construcción de un robot en vivo fueron diseñadas para que los niños no vean la obra desde posiciones incómodas.

Con la intención de que en el momento de ver la obra y cuando volvieran a sus cotidianidades objetos como las cajas, los tubos o las telas, se transformaran en objetos de juego y creación, se creó El cuerpo de las cosas.

“Pensábamos en la calidad de los materiales, el uso y cercanía. No queríamos generar una propuesta con elementos que no estuvieran al alcance de ellos en su cotidianidad”.

La importancia del juego se evidencia en todo momento. Como comenta Daniel, es el campo de acción y de investigación de todos los niños y a partir de ese juego, es que ellos comprueban teorías e hipótesis que luego ponen a prueba y confrontan, entre ellos y con el mundo que están construyendo.

La obra tiene elementos de la danza contemporánea, ejercicios de respiración, exploración y las acciones que plantearon los niños que hacen parte del equipo creativo.

Hace 6 años Poder entraña comenzó un trabajo en el que Dina y Angela, dos bailarinas, llevaron sus inquietudes sobre la pulsión de los bebés y la gestación en su encuentro con el movimiento y el afecto. Iniciaron unos talleres dirigidos a mamás gestantes construyendo ambientes de exploración y encuentros con la corporalidad, las sensaciones y los materiales que se pudieran enriquecer la parte afectiva.

Son acciones que ligan totalmente las relaciones del bebé. La relación que se teje más allá de lo biológico, la relación con el afecto que surge a través del movimiento, del encontrarse, sentirse, habitar otros espacios y estar en contacto con otras cosas, son relaciones que quedan marcadas de por vida tanto para la mamá como para el bebéDaniel Riaño

El cuerpo de las cosas, es una evolución de esa primera aproximación de hace 6 años, una obra pensada a partir de la exploración y creatividad de los niños de primera infancia, que además se adapta a todos los espacios y siempre deja inquietudes en los niños que regresan a sus vidas cotidianas a crear otros mundos como en el Cuerpo de las cosas.

Su próxima función será el 21 de diciembre de 2017 en el Teatro Villamayor de Bogotá.

 

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