Jacana Jacana, música, arte y educación por nuestros ecosistemas

Jacana jacana es el nombre científico del gallito de agua o de ciénaga, un ave que se caracteriza por sus dedos largos y pico amarillo, nombrado así por los tupiés-guaraniés, pertenecientes a una de las principales familias lingüísticas de América del Sur, que usaban este término para referirse a un ave acuática muy ruidosa. Andrés Álvarez y Janni Benavides vieron a este pájaro en una de sus travesías por los ecosistemas del Caribe y encontraron que al igual que su origen su nombre era muy sonoro y que así podrían nombrar su proyecto de ecología, música, arte y educación: Jacana jacana.

Andrés y Janni, son dos músicos que con Jacana jacana le cantan a los ecosistemas del Caribe. Llevan trabajando en la exploración de la música tradicional y en talleres con los niños más de 15 años. Ahora a unos 650 metros sobre nivel del mar, y a 45 minutos de Santa Marta, en Minca, viven una vida tranquila y llena de música donde quieren sensibilizar y concientizar a los demás sobre la importancia de la ecología.

Su música está inspirada en los sonidos afrocolombianos, en el bullerengue, la gaita, la marimba y en el pensamiento indígena que está muy atado a la naturaleza. Comenzaron con la canción del bosque seco, luego de hacer unos recorridos de la mano de Juanita Aldana, bióloga y profesora de la Universidad del Norte, quien con su conocimiento apoya el proyecto.

“El bosque seco tropical, es un bosque especial

cuando llueve reverdece y cuando no, dormido permanece bajo el sol”

En Minca, hacen talleres con los niños una vez por semana. Es un espacio donde trabajan sobre todo las voces, pero también el aprendizaje de los instrumentos y el repertorio de Jacana jacana. Como Janni cuenta, trabajan desde el conocimiento. Que las personas sepan el nombre de los árboles, los animales, qué hacen, dónde viven y por qué hay que cuidarlos.

“Básicamente es lograr que las personas se enamoren de la naturaleza, conociéndola”.

Teniendo en cuenta este propósito construyeron una cartilla para colorear, con todas las canciones y la información de los ecosistemas y especies, que al final tiene unas hojas en blanco para que los niños construyan su propio diario de campo.  

Una de estas experiencias fue en el Ecoparque en el corregimiento de Los Límites ubicado en zona limítrofe entre el departamento de Bolívar y el de Atlántico. Allí los niños del municipio de Santa Catalina y del corregimiento de Los Límites, unos 40 en total, cantaron para sus padres y demás miembros de la comunidad, un repertorio dedicado a la naturaleza, a los ecosistemas de esta región y las especies de fauna y flora que la habitan.

Canciones como El Tití cabeciblanco, El caracolí, los insectos, El matarratón, Los reptiles, El bosque seco tropical, El bosque húmedo, las ciénagas, los manglares, hacen parte del repertorio con el que llegan a los niños.

Actualmente trabajan en la segunda parte de Jacana Jacana y en la difusión de este trabajo al que ya se ha unido el Instituto Humboldt, con el que realizaron un concurso muy especial donde invitaban a los niños a cantarles a los bosques.

Después del Bosque seco, llegaron las canciones de los manglares que compusieron después de su visita a la reserva, ‘Vía Parque’ La isla de Salamanca, que permite al visitante contemplar bosques de manglar, ciénagas y playas excepcionales desde la carretera que comunica Barranquilla con Santa Marta.

Los manglares están súper vulnerables, la ciénaga grande está cada vez peor por la carretera que construyeron hace 50 años, y que ahora están secando para ganadería. Todos los años se pierden hectáreas de manglar por la sequía y los incendios. La mayoría de gente no sabe qué es un manglar, ni para qué existe, o por qué son tan importantes Janni Benavides

Luego en Minca, en la sierra empezaron a desarrollar las canciones de bosque húmedo.

“Son casi tres canciones por ecosistema y la idea es seguir desarrollando un poco más cada ecosistema con más canciones y contenidos”.

Jacana jacana ya tiene nueve canciones nuevas, entre ellas una sobre la serpiente mapaná, que se considera peligrosa por su veneno y en la mayoría de ocasiones, las personas la matan.

En la sierra queremos acercarnos a la música indígena, que es poco conocida. Queremos difundir sus mensajes. Los arahuacos tienen una canción para cada ser de la naturaleza, está la canción de la serpiente, de la lluvia, del viento, del trueno bueno y trueno malo, tienen muchas melodías y toda están ligadas a la naturaleza Janni Benavides

El trabajo va mucho más allá de decir que hay que cuidar los ecosistemas y especies, con sus canciones, talleres y publicaciones, quieren que los niños, los adultos del futuro, sepan de la importancia y función de cada especie y hábitat.

“El Caracolí cuida las cuencas, La ceibas blancas albergan familias de monos aulladores, los insectos Polinizan, los reptiles y los felinos ayudan a regular plagas, las plagas arruinan cosechas” y sin insectos que polinizan ni animales que regulen las cosechas no hay alimentos y sin alimentos, no hay especie humana.

 
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