Países latinoamericanos buscan replicar el Plan Nacional del Lectura y Escritura ‘Leer es mi cuento’

Foto de la fundación Fundali

En el marco del seminario de Biblioteca-Escuela propuesto por el Área de Formación de la Biblioteca Nacional, que se llevó a cabo del 22 al 26 de mayo en Bogotá, representantes de El Salvador, Honduras y Perú mostraron su profundo interés en replicar el Plan Nacional de Lectura y Escritura `Leer es mi cuento’ de Colombia.

El Plan Nacional de Lectura y Escritura (PNLE) ‘Leer es mi cuento’ comenzó en 2010 con el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, con el fin de aumentar el índice de lectura de los colombianos de 1,9 a 3,2 libros leídos al año, proyecto en el que el Ministerio de Cultura y el de Educación vienen ejecutando con el fin de que la lectura se convierta en un ejercicio cotidiano que abra espacios de disfrute para los colombianos. MinCultura enfoca sus esfuerzos a la primera infancia y a las bibliotecas públicas del país, mientras MinEducación se ocupa de atender a las bibliotecas escolares.

El propósito del seminario  Biblioteca-Escuela era fortalecer los conocimientos de estos países en promoción de lectura para establecer Planes de Formación en Promoción de Lectura que puedan ser considerados como política pública en cada uno de sus países.

La presencia de estas delegaciones hace parte del Mecanismo de Intercambio de Buenas Prácticas en Políticas Culturales Sur – Sur, que tiene como objetivo el intercambio de conocimiento cultural en Iberoamérica, a partir de las experiencias y buenas prácticas que fueron presentadas por los países miembros durante la XVIII Conferencia de Ministros de Cultura de 2016.

Para Mario Noel Rodríguez, coordinador de la Red de Bibliotecas Públicas de El Salvador lo más valioso de este encuentro fue poder llevarse instrumentos de buenas prácticas como las que se implementan en Colombia, que les va a permitir en su país dinamizar las actividades que se desarrollan en las bibliotecas. “Nuestras bibliotecas están como el lugar de los soñadores, no pasa nada. A nuestros bibliotecarios les faltan instrumentos concretos para echar andar tantos proyectos”, sostiene. Para Rodríguez, el proyecto de biblioteca escuela, así como la práctica de la lectura en voz alta, son conceptos muy llamativos porque permiten reunir a las personas en torno a un proceso cultural.

En ese sentido, asegura que una de las primeras tareas que se implementará por parte de su país, a través de la Secretaría de Cultura que para junio pasará a ser Ministerio, será la de consolidar el Plan de Lectura y Escritura de El Salvador, con un fuerte enfoque de formación. “Lo que sucede en la mayoría de bibliotecarios es que son personas que no tienen mucha capacitación en bibliotecología, sino que simplemente son personas que tuvieron que atender la biblioteca porque no había nadie más. Nuestro objetivo será consolidar este plan y echar a andar proyectos como llevar los escritores a la biblioteca pública, maratones de lectura y mini ferias de libros”.

Esta capacitación es una de las iniciativas de Colombia que también destaca Fátima Delgado, asistente de la Dirección Ejecutiva de Cultura y Artes de Honduras, quien asegura que uno de los primeros objetivos a implementar en su país será capacitar a los promotores y bibliotecarios.Vamos a tomar lo que hemos aprendido en esta semana para replicarlo allá (Honduras). La primera tarea será reunirnos con la red de bibliotecas para empezar a capacitar a los bibliotecarios y maestros, con el fin de hacer de la lectura una práctica”, sostuvo.

Por su parte, Ezio Neyra, director del libro y la Lectura  del Ministerio de Cultura de Perú aseguró que en su país se encuentran precisamente en el diseño de esta política nacional del libro, lectura y escritura, la cual servirá de base para construir a futuro el Plan Nacional. “Estos días en Bogotá nos han servido para conocer de primera mano sobre las diferentes acciones que están haciendo sobre el plan colombiano, en especial sobre la biblioteca- escuela, donde se articula de una manera muy creativa para mi gusto la labor que se hace desde las bibliotecas públicas, la labor de los mediadores de la lectura en relación con la comunidad aledaña al espacio de la lectura

Igualmente,  concluyó que las bibliotecas tienen una labor muy grande no solo para garantizar el acceso al libro, sino también para realizar acciones de fomento de lectura en su propio espacio.

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