Un perfil de los creadores de Juani & Gatón

Anamaría y Julián han ganado con sus producciones, el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico en 2016 en Desarrollo de largometraje de animación, para Un chico de acero, Crea Digital 2015, en Coproducción para el desarrollo de series de animación en formatos web, con fines culturales y educativos, para Juani & Gatón, así como la Beca para el desarrollo de guiones de largometraje infantil, Estímulos 2015, y Beca para el desarrollo de proyectos de serie de televisión para audiencia infantil entre 3 y 6 años, en 2013, estos dos últimos del Ministerio de Cultura de Colombia.

Anamaría Castiblanco D y Julián Manrique son dos jóvenes creadores de contenidos, que le han puesto cara, color y concepto a producciones infantiles como Juani & Gatón y La Banda Minisónica, hacen parte de la nueva generación de productores independientes que le apuestan a los contenidos infantiles en el país.

Desde Estudio Marañacos, continuamente crean, imaginan y escriben nuevas historias para que los niños tengan contenidos de calidad hechos en casa.

Anamaría Castiblanco inició estudiando comunicación social en la Universidad Javeriana, trabajó como gestora cultural y docente y en el camino se encontró con el tímido Julián que la conquistó con su creatividad y talento. Por ese entonces, hace unos diez años, Julián se dedicaba a trabajar con motion graphics y animación para publicidad en productoras de comerciales y al interior de agencias y descubrió en la disciplina, ánimo y profesionalismo de Anamaría, una aliada.

Juani & Gatón, es una de las series que está en nuestro portal Maguaré

En 2011, decidieron irse a estudiar a Barcelona, Julián hizo su maestría en Dirección de cine y Anamaría en Desarrollo de proyectos, mientras terminaba la maestría en Escrituras creativas de la Universidad Nacional de Colombia. Ese primer impulso, fue la decisión que los llevó a creer que se puede construir lo que uno sueña y quiere, y planearon un proyecto de retorno con el que crearían su propia empresa. Estando en Barcelona realizaron su primer corto para público infantil que se llamó Mi amigo Picú y ese fue el inicio de todo. 

El nacimientos de sus sobrinos también fue muy significativo y les permitió a los dos volver a ser niños y compartir con estos nuevos integrantes de la familia de forma cercana. En España se gestó Juani & Gatón que primero se llamó Matachos, y la idea nació de la imagen de su sobrina Juanita quien a sus tres años transformaba el sofá de su casa con cobijas y sabanas e invitaba a su abuela quien se convertía en otra niña a que le contara historias esta vez desde ese nuevo universo creado.

Las infancias de Anamaría y Julián, fueron muy distintas, mientras Julián dedicaba sus tardes a compartir con su abuela en casa mientras su mamá salía a trabajar y con sus amigos del barrio en Cali con los que jugaba futbol, Nintendo y hacían algunas travesuras, Anamaría, compartía con sus padres, quienes la llevaban al cine Matiné a las 11 de la mañana para continuar en maratón de películas toda la tarde. Ella era la menor de la familia, sus primos y su hermano eran mucho mayores por lo que se recuerda frente al televisor viendo El secreto del saber o Verde Manzana, tranquilamente y a solas.

Julián era más de acción, veía Transformes, Centuriones y Thundercats. Más grande se acercó al anime japonés y a los dibujos animados como Vaca y pollito, El laboratorio de Dexter, Jhonny Bravo, o Pinky y Cerebro. Cuando nacieron los sobrinos los dos se permitieron volver a la programación infantil y hoy no se despegan de programas como Star vs. las fuerzas del mal o Gravity Falls de los que  aprenden mucho del humor, su principal aliado para llegarle a los niños.

Desde mi punto de vista, de quien escribe los guiones, yo no sé llegarle a los niños sino es con humor, ellos se conectan mucho con el humor. Pese a que Juani & Gatón es un contenido educativo, siento que debe partir de una trama entretenida, que no puede ser impuesto. Los niños de hoy en día saben que pueden cambiar lo que ven en todas las plataformas, si no les gustan lo cambianAnamaría

Cuando Anamaría arrancó a escribir tenía un concepto de la infancia en el que el niño era un ser mitificado, con el tiempo se dio cuenta que lo que hacía realmente especiales a los niños era su autenticidad, su forma directa de actuar y resolver los problemas. Como ella dice: “son personas reales que guardan la esencia de lo que realmente somos todos. Los niños contienen menos las emociones, así como pueden reaccionar de forma cariñosa, pueden hacerlo muy fuerte también”. Ahora cuando escribe conecta con su niña interior, trata de olvidar lo aprendido, lo prohibido, y busca quién es ella realmente, desde esa niña que podría reaccionar con emociones más puras.

A Julián, por su lado, lo ha ayudado quitarse el velo del adulto que se dirige a un niño y hablar de igual a igual. “Ellos son muy receptivos a eso, no es el adulto hablando del deber ser, de lo que tienen que ser o lo que no, es hablarles en sus propios códigos, si un niño se burla, yo lo burlo. Nos pasa que muchos no entienden lógicamente nuestra edad y cuando les decimos que estamos casados, no nos creen”.

Cuando se acercan a los niños, no les hablan con mimos, los escuchan y entienden su lenguaje que está atravesado por lo visual y corporal. “Para  mi es lo máximo ver a un  niño saltando, armando la nave, bailando, eso es lo que nos gusta generar con Juani & Gatón. Cuando los niños se desinhibían contaban que hacían la nave mágica con la cama o se animaban a hablarnos de sus abuelos.

Los contenidos de Estudio Marañacos nunca van desligados del humor, desde allí le hablan a los niños, “Hay que entender qué los hace reír. De tres a seis años les gusta más el humor físico por eso es que Gatón se pega, se cae, se estrella y le pasan tantas cosas. De seis a once ya hay más ironía, a los más chiquitos la ironía les pasa derecho. El humor de 3 a 6 es muy especial, es el humor más puro y físico, es más visual, es súper bonito de manejar, el humor se complementa con lo visual.  

Anamaría tuvo una buena escuela que la ayudó a perfeccionar el humor y fue el trabajo al lado de de Carlos Millán y Maritza Sánchez quienes han realizado El mundo animal de Max Rodriguez, Kikiriki, El Show de Perico, entre otros, con ellos hizo parte del equipo de Asquerosamente rico y además se interesaron en El corto de mi amigo Picú y lo convirtieron en una serie. 

Carlos y Mari son lectores de Juani & Gatón, el proyecto se nutre de ese trabajo en conjunto. Con mi amigo Picú arranqué a hacer humor con ellos, cuando arranqué se me dificultaba mucho escribir humor, pero en este momento no me veo escribiendo otra cosa que no sea humor, realmente el humor cambia el chip de cómo se concibe una historia, uno está pensando todo el tiempo en qué le pasará al personaje que sea muy divertido y es poner al personaje en la situación más incómoda posible Anamaría

Ahora están enfocados en La banda Minisónica, que aunque empezó a la par con Juani & Gatón no ha salido al público. Es la historia de Plash, Tock, Trim y Pum, cuatro sonidos que tras una descarga eléctrica cobraron vida y sueñan con convertirse en estrellas de rock. Además estos dos creadores de contenidos se encuentran en la fase inicial de la realización de una película que tendrá por nombre Un chico de acero, la historia de Martín, el hijo del mejor ciclista de todos los tiempos  y  quiere ser como su padre, pero por circunstancias trágicas lo pierde a él y una de sus piernas. Es una historia de superación, compañerismo, perdón, paz y que tiene ese toque de humor que la hace la historia especial.

Comenta sí este perfil te resultó inspirador y a qué proyecto le apostarías en el futuro por la infancia de Colombia.

 

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