“Todos los niños quieren ser lobos”: Marina Colasanti

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Página interna del libro Yo, el lobo y las galletas (de chocolate), escrito por Delphine Perret e ilustrado por Paul Perret.

¿Alguna vez te has preguntado por qué a los niños les encantan las historias con lobos?
Marina Colasanti, periodista, traductora, ilustradora y una de las autoras más representativas de la literatura infantil de América Latina tiene una teoría al respecto.

Los primeros años de la vida de Marina Colasanti transcurrieron en tres continentes: nació en Asmara, capital de Eritrea (África), a los dos años su familia se trasladó a Italia, el país de sus padres, y cuando tenía 11 cambiaron su lugar de residencia a Brasil. Allí vive actualmente.

En su extensa bibliografía sobresalen títulos como Ana Z., ¿dónde vas?; Una idea toda azul, En el laberinto del viento, Entre la espada y la rosa, La amistad bate la cola y Clasificados y no tanto.

El lobo es el rockstar de los libros para niños

Intervención de Marina Colasanti en la presentación del libro Leer es mi Cuento. Libros para la primera infancia, retorno de una inversión en el país. (Bogotá, 2015).
Marina Colasanti en la Biblioteca Virgilio Barco, en Bogotá.

Marina Colasanti en la Biblioteca Virgilio Barco, en Bogotá.

“Les cuento algo que ya saben, que los niños, sobre todo los más chiquitos, se encantan con el lobo. Es el personaje más exitoso de toda la literatura universal. Ellos prefieren el lobo, cuando aparece, a cualquier otro personaje. Prefieren el lobo en lugar de los tres cerditos, prefieren el lobo a Caperucita Roja, y que se coma a la abuela está muy bien. Ellos se encantan y los ojitos brillan. Todos ustedes han estado frente a ese fenómeno en algún momento y les pareció gracioso, encantador. Pero, ¿cuántos se preguntan por qué esa simpatía? Yo, que lo he vivido con mis hijos, mis nietos y con todos los niños que he conocido en mi vida -que no son pocos-, tampoco me lo había preguntado. Pero me puse a pensar y tengo una respuesta -que puede estar equivocada- pero creo que los niños prefieren el lobo porque su lobo interior, su yo salvaje, feroz, que da miedo a la gente, está siendo sistemáticamente rechazado.

A los niños les gusta ser lobos. Todos los niños hacen las mismas cosas con enorme placer: tirar la cola al gato, arrancarles las alas a los insectos, ser feroces, darle miedo a los otros, quitarle la cola a la lagartija, y sobre todo, prohibirle al hermanito o a la hermanita tomar agua en el mismo riachuelo en el que ellos quieren beber.

Los niños quieren enseñar los dientes y darle miedo a los adultos. ‘Pero eso no lo podemos consentir, mi hijo no puede ser un lobo’. El lobo de él, que es un don de la naturaleza, que es parte de su defensa, lo aplastamos o intentamos aplastarlo. ‘El niño bueno no tiene un modelo de lobo, el modelito del niño bueno es más bien un cordero’. Pero los corderos son tan patéticos… Nadie quiere ser cordero. En la vida real los lobos se comen a los corderos; es un hecho de almuerzo, es una situación alimentaria.

Pero los lobos y los corderos que salen de las páginas de los libros hacia el imaginario de los lectores -o de los niños más pequeños que escuchan cuentos- no son animales zoológicos, no son científicamente animales; son símbolos, son representaciones simbólicas de las emociones humanas que salen de los libros y se anidan en el inconsciente de los niños. Y como representaciones simbólicas tienen una función y tienen distintas posibilidades de interpretación.

Estamos acostumbrados a ver en ese enfrentamiento de lobos y corderos la lucha del bien contra el mal, pero eso es de una obviedad excesiva, todo se ha vuelto la lucha del bien contra el mal. A mí me parece que es más simpático pensar que sea el enfrentamiento del patrimonio salvaje contra el ser domesticado. Y me pregunto si son realmente dos entidades separadas los lobos y los carneros o si esa representación es de los dos elementos que componen todo ser humano. Todos nosotros tenemos un lado lobo y un lado cordero. Un lado de sensualidad y un lado virginal, un lado feroz y un lado manso, un lado al que le gusta la sangre y otro que quiere la calma, la paz. Esos son los dos lados de los humanos y los dos son necesarios para la supervivencia. Mientras en la naturaleza es la lucha entre los dos, es un imperativo biológico dictado por el hambre, el enfrentamiento dentro de uno no es de aniquilación, no se pretende matar uno al otro sino que es un enfrentamiento de búsqueda de equilibrio interior.

Es seguro que en esa búsqueda a los niños les resulta más simpático el lobo porque es una forma de defensa del lobo. El lobo es cómplice del niño, pero cómplice secreto. Defendiendo el lobo, el niño se defiende y además puede permitirse, aún cuando es muy chiquito, la simpatía con el lobo porque el lobo no lo va a atacar. Y no lo va a atacar porque están los adultos ahí, que están leyendo para él, que lo protegen. Y no lo va a atacar porque el niño ya conoce la historia, la hizo repetir un montón de veces. Él sabe que nada le va a pasar. Puede permitirse esa complicidad secreta porque está seguro”.

Cinco libros para niños feroces

1. ¿Lobo está?

lobo_esta_destacadoAutora: Jaquelina Romero
Ilustradora: Laura Aguerrebehere
Editorial: Del Naranjo
Edad: 0 a 2 años
Recomendado en el catálogo Leer es mi Cuento 2015

Un cuento que se desprende de la ronda con la que jugamos en el bosque pero que esta vez tiene como protagonista a un simpático lobo argentino que habla por teléfono con su tía y se prepara el desayuno antes de salir a encontrarse con los demás animales.

2. Lobo

lobo_oliver_douzou_destacadoAutor e ilustrador: Olivier Douzou
Editorial: Fondo de Cultura Económica
Edad: 0 a 2 años
Recomendado en el catálogo Leer es mi Cuento 2012

Con cada página de este libro se va armando un feroz y hambriento lobo: los ojos, la nariz, las orejas, los dientes, la cabeza, la servilleta… ¿Qué comerá hoy esta fiera?

 

3. Un lobo así de grande

lobo_asi_de_grande_destacadoAutora: Natalie Louis-Lucas
Ilustradora: Kristien Aertssen
Editorial: Océano
Edad: desde los 3 años.
Recomendado en el catálogo Leer es mi Cuento 2012

Detrás de la cortina del cuarto de Héctor se esconde un lobo que quiere asustarlo en cuanto mamá apague la luz. Héctor le cuenta a mamá acerca de su miedo, le describe las garras del lobo, los lentes que usa para ver de noche y el sonido que hace para asustar a los niños. Mamá escucha con atención y hace algunas preguntas al respecto del lobo: cómo es, qué hace, qué tan terrible se ve. Cada pregunta de mamá lleva a Héctor a imaginar y a enfrentar su miedo, incluso se llena de valentía y se asegura de que el lobo haya abandonado su escondite. Antes de dormir Héctor le pide a mamá que lean un cuento, ¿cuál escogerá?

4. Yo, el lobo y las galletas (de chocolate)

yo_lobo_galletas_destacadoAutora: Delphine Perret
Ilustrador: Paul Perret
Editorial: Kónikos.
Edad: desde los 3 años
Este libro se encuentra en el catálogo de Títulos Altamente recomendados 1990 – 2015, de Fundalectura.

El protagonista de esta historia un día se encuentra al Gran Lobo Malo (el de verdad) triste y solo en la calle porque ya nadie le tiene miedo. El niño lo anima, lo invita a tomar la merienda a su casa y de paso le propone que viva en su armario: él lo ayudará a que vuelva a ser el más temido. El niño alimenta al Gran Lobo Malo (el de verdad) con galletas y comida de gato, le enseña cómo debe mostrar los dientes y le sube el ánimo cuando se siente frustrado. ¿Logrará este lobo volver a aterrorizar a lo niños? Un estupendo relato acompañado con elocuentes dibujos a lápiz.

5. ¡Soy el más fuerte!

Soy_el_mas_fuerte_destacadoAutor: Mario Ramos
Editorial: Corimbo
Edad: 2 a 4 años
Recomendado en el catálogo Leer es mi Cuento 2012.

Un día, el lobo decide salir a dar un paseo para hacer la digestión y comprobar qué piensan de él los habitantes del bosque. Se encuentra con un conejo, con Caperucita Roja, con los tres cerditos y con los 7 enanitos, y a todos les hace la misma pregunta: ¿Quién es el más fuerte? Sus respuestas lo dejan feliz y satisfecho porque él es el más temido de la región. Sin embargo, al final de su recorrido se topa con una especie de sapito que le dice algo inesperado.

 

3 Comentarios

  1. Beatriz Eugenia Garzón

    A diario compruebo la magia de los cuentos y definitivamente marcan historias felices para los niños y para mi

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  2. Santino

    Excelente ¿Lobo está?

    Responder

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