Diana Díaz y Sandra Téllez, las mujeres detrás de Mi Señal

 

En 1970 se creó lo que hoy conocemos como Señal Colombia, el canal público del país; en ese entonces se llamó Canal 11 y se había creado con la intención de transmitir televisión educativa y popular para adultos. Desde entonces al canal ha tenido el objetivo de brindar televisión cultural de calidad en todos los niveles. Por eso ha transmitido las carreras de todas las glorias del ciclismo colombiano –desde Lucho Herrera hasta Nairo Quintana–, y por eso ha sido la pantalla de las películas colombianas más importantes, así como las películas internacionales más premiadas. Sus series muestran la riqueza de paisajes, identidades, culturas y narrativas que cohabitan en el país.

En 2004 después de la disolución de las entidades públicas Inravisión y Audiovisuales, Señal Colombia se convirtió en RTVC Sistemas de Medios Públicos y para entonces ya se había consolidado como una propuesta diferente que exaltaba la identidad de los colombianos con distintas voces, rostros y diversidades. Pero faltaba algo en esa apuesta cultural: los niños.

A principios del siglo XXI los niños no tenían suficiente visibilidad y protagonismo en la programación audiovisual y se pensaba en una televisión infantil como una “puesta en escena” en un aula; o sea, adultos dirigiéndose a los niños a través del televisor. En 2007 eso cambió y RTVC, a través de Señal Colombia, inició un espacio para atender y entender a los niños: así nacía la franja infantil Mi Señal, con la que millones de niños podían disfrutar de la televisión pública con contenidos de calidad, con mensajes diversos, propuestas entretenidas, con personajes propias y que daban cuenta de la diversidad del país.

 

 

Hoy en día Mi Señal es una franja infantil pionera en América Latina, ya que no solo piensa a los niños como sujetos de derechos en la construcción de una televisión pública, sino que ha aportado a la consolidación del sector audiovisual gracias a su contribución en la creación de contenidos infantiles de calidad como La lleva, El show de Perico, Asquerosamente rico, La gran pregunta, Mostros afechantes, Guillermina y Candelario, Pipo mi amigo imaginario, entre muchos otros. Con el eslogan de televisión propia ha acercado a muchos niños del país programas que muestran y resaltan las distintas formas de ser en Colombia –desde distintas narrativas y formatos–, así como las costumbres y las tradiciones desde las voces de los mismos niños.

MaguaRED conversó con Diana Díaz Soto, Directora de Señal Colombia desde 2016, y con Sandra Téllez, hoy la líder de Mi Señal. Ellas hablaron sobre la importancia de los contenidos infantiles en la televisión pública y sobre la apuesta de Señal Colombia y Mi Señal en materia de contenidos, formatos y narrativas dirigidas a la primera infancia.

 

Diana Díaz Soto (izquierda) y Sandra Téllez (derecha).

 

 

MaguaRED (MR): ¿Por qué es importante contar con una franja infantil en los canales de televisión (en general) y en los canales públicos (en particular)?

 

Sandra Téllez (ST): Hay que tener en cuenta que hay muchos niños en Colombia que tienen una única oferta cultural: la televisión. Ellos no van a cine, a teatro o no tienen la oportunidad de poner a prueba sus lenguajes expresivos más allá del colegio. La oferta pública infantil les llega a través de Mi Señal y, claro, se les da lo mejor de esa oferta pública infantil… Una franja como Mi señal enriquece la vida de los niños.

Diana Díaz Soto (DDS): La televisión pública no puede evitar o ignorar la responsabilidad y compromiso que tiene acervo en lo constitucional, en los acuerdos internacionales y que también tiene acervo en el desarrollo integral de los niños colombianos. Esa es la importancia: no hay una segunda oportunidad para ser niño. Por eso postergar las decisiones para ellos es afectar el ejercicio de sus derechos, de un niño que está siendo niño ahora, en el tiempo presente.

 

 

MR: ¿Qué papel cumple el Estado en el fomento, difusión y creación de proyectos audiovisuales infantiles de calidad?

 

DDS: El artículo 44 de la Constitución Nacional de Colombia le da prevalencia a los derechos de los niños sobre los derechos de los demás. En ese sentido, el disfrute de los derechos culturales de los niños, el derecho a la formación, la recreación, así como las formas de representación y participación, son aspectos que desde la televisión se pueden apoyar… eso es lo que estamos demostrando desde hace once años en Mi señal.

El rol del Estado en este sentido es que los niños y la niñas tengan la posibilidad de tener un canal, un espacio como la franja infantil que le hable desde una perspectiva apreciativa y que no le quiera vender o imponer una forma de vida ideal o un estilo de ser niño. Es un compromiso que debe asumir la televisión pública en el país, en general, y la televisión infantil, en particular.

 

 

MR: ¿Qué tipos de relatos son los adecuados para los niños de primera infancia?

 

ST: Hay que decir que sí hay contenidos para niños de primera infancia que buscan que ellos aprendan con lo que ven. Los niños de primera infancia están en un momento de la vida, del desarrollo de su cerebro, en el que todo lo que hacen es para aprender: aprenden jugando, de sus familias y sus entornos, y esto hace que los creadores de contenidos tengan claro que sus producciones deben tener un corte educativo, así tenga un enfoque en la emociones –como pasa con Emoticones. No es que no queramos que los contenidos no enseñen, al contrario, todo lo que los niños ven enseña, y los ayuda en su proceso de desarrollo. El punto es cómo tratar estos relatos, cómo tratar el tema.

 

 

Nuestro enfoque en cuanto a lo educativo es que el proyecto o la serie que se haga añada un valor en la vida de los niños, que enriquezca su vida, que cuando el niño vea eso le aporte algo que antes no tenía.

Cuando se pensó La lleva, por ejemplo, era porque justo toda la oferta que existía en televisión era para niños más pequeños, quizás no en lo público, pero sí para los niños que tienen acceso a cable… Tal vez con Migropolis o Camusi Camusi iniciamos una nueva era de contenidos pensados para la primera infancia desde la televisión pública.

DDS: Estos contenidos especializados en primera infancia surgieron a partir de las convocatorias de estímulos con microprogramas para niños de 3 a 6 años, a propósito de la política de Cero a siempre. Con esta política, antes estrategia, se comenzó a estimular las producciones para niños más pequeños.

 



ST: El Ministerio de Cultura tuvo un papel importantísimo en la creación de contenidos para la primera infancia precisamente por estas convocatorias de desarrollo de proyectos centrados en la primera infancia… como Juani y gatón, Ana Pirata o Lolalá, entre otros… Estas convocatorias del Ministerio de Cultura, del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, y de la Autoridad Nacional de Televisión son el paso previo para los productores que llegan al mercado: allí está la posibilidad de desarrollar el piloto de su contenido, los primeros capítulos y luego venir acá, a Señal Colombia, con una propuesta que sea atractiva para poder hacer una serie. Muchas de nuestras series han salido de los procesos y convocatorias con estas identidades.

En Mi Señal no tenemos parámetros fijos para la producción de contenidos infantiles. Creemos que si nos sesgamos nos vamos a perder de muchas ideas y múltiples formatos que estén pensando los realizadores. Lo que hacemos es crear juntos. Tenemos unos temas establecidos para la primera infancia y también para nuestro target hasta los once años. Obviamente hay reglas claves: los contenidos deben tener humor, no deben tener dobles mensajes (mensajes ambiguos), tienen que ser claros, que no sean violentos, que no los perturben, que por el contrario promuevan valores, pensamientos positivos e inviten a conocer… Esas son las características de los contenidos para la primera infancia que están definidas y se han inventado hace mucho tiempo.

Para nosotros es muy importante que el relato cuente algo, que haya un personaje principal al que le pasa algo, donde haya un conflicto, un enganche… Lo más bonito es ver cómo los niños centran su atención en lo que les pasa a los otros niños y hablan de ellos. Lo más enriquecedor de este tipo de programas es que detonen conversaciones en casa o en clase, que los niños se sientan tranquilos de expresar sus emociones, que ellos puedan sentirse tranquilos expresando su opinión.

 

 

 

MR: ¿De qué manera los programas infantiles de Mi Señal potencian los lenguajes expresivos y los vínculos afectivos de los niños en la “realidad”?, o sea, ¿fuera de las pantallas?

 

ST: El contenido que ponemos en pantalla invita a que los niños hagan otras cosas en su vida cotidiana. Por ejemplo, en el programa Mi señal, mi huella, todos los niños que son protagonistas son niños que están mostrando qué es lo mejor que hacen y cómo lo descubrieron, lo que provoca que usen la televisión y las actividades que les propone el programa para que cuenten qué hacen en su vida y qué es lo que más les gusta.

Nuestro centro y lo más importante es el contenido: que el contenido promueva que los niños exploren su vida de muchas formas y que valoren su propia experiencia de vida. Tratamos de mostrar historias de otros niños que tienen otras vidas, lejos de la ciudad, que viven en otros sitios, así como tratamos de romper estereotipos: que lo más importante es acumular cosas o ser exitoso o ser la niña más bonita. Nuestros programas ayudan a que los niños se miren y se piensen… esa es la forma. Nosotros luchamos en contra de la televisión niñera, contra la idea de algunos papás que creen que pueden dejar a los niños todo el tiempo con la televisión.

Otro ejemplo es que en Mi Señal tenemos una propuesta para los niños de primera infancia que se llama Exploremos con Mi Señal y es porque queremos que nuestros contenidos inviten a explorar el mundo en el que están los niños: programas que los inviten a jugar, a reconocer su cuerpo, a explorar el entorno en el que están… siempre bajo la mirada del descubrimiento. Con “exploremos” no hablamos de aprender ni de transmitirles información ni conocimiento a los niños; son contenidos que invitan a descubrir el mundo y a explorarlo.

DDS: Desde la misma formulación de la política editorial del canal en general y de los proyectos en particular, así como de los criterios de selección de los contenidos, buscamos que haya una cobertura geográfica amplia, que los temas sean tratados con una perspectiva diversa, que se vea a los niños siendo niños y haciendo cosas de niños, en sus entornos reales, naturales. Enaltecemos la diferencia en la medida en que es lo que enriquece el relato. Esto está expuesta en la política editorial, pero no es retórica, lo aplicamos: aplicamos esos criterios de selección, buscamos esos proyectos que lo cumplan y le damos potencia en región.

Mi señal es casi la única ventana en televisión para que los niños gocen de contenidos infantiles propositivos, de calidad, bien planteados en términos audiovisuales y que tratan a los niños con respeto.

 

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